25 dic 2011

Felices fiestas!

Voy avisando que no es una entrada navideña, pero no quería perder la oportunidad de felicitaros en estas fechas, para los más navideños...

Llevo tiempo dándole vueltas sobre que debería escribir por aquí un "tema" (¿la vida?) que a lo largo de este año se ha hecho muy presente en mis relaciones, mi filosofía de vida, mis discusiones diarias y mis pensamientos en general.
A principios de año hice un curso que me termino de abrir los ojos y me hizo dar un paso adelante, no sólo saber que lo soy si no defenderlo abiertamente. Soy feminista, no soy hembrista, no soy feminazi, ni cualquier otro termino que quieran usar para ningunear y desvalorizar unas ideas ejemplares y que todos y todas deberíamos llevar gravadas. El respeto, la Igualdad, los mismos derechos y las mismas oportunidades entre hombres y mujeres. 

Ha principios de año me puse mis (no siempre puestas pero si conocidas) gafas moradas. Y, día a día, no sólo me es imposible quitármelas sino que no consigo acabar un día sin discutir, en el peor de los casos, o debatir, en el mejor, sobre la Igualdad de Género, el Machismo, los Micromachismos y la sociedad Patriarcal que algunos y algunas aun son capaces de negar.

Durante los últimos meses he comenzado a seguir a algunas personas que escriben con enfoque de género y estoy encantada. Encantada con poder ver más allá, con sentirme identificada, comprendida y no rara por lo que antes sólo intuía y ahora puedo ponerle nombre y apellidos y decir en alto SÍ, ME OFENDE y tengo RAZONes...

La razón por la que escribo hoy y no cualquier otro día, viene a varios sucesos ocurridos en los últimos días pero sobre todo anoche. 

Hace unos días una periodista subió un artículo Paranoicas a su blog Mari Kazetari. Por supuesto el aluvión de comentarios no tardo en llegar, así como insultos a su físico e identidad sexual, el debate creció y otro escritor hizo otro artículo por la misma línea, sorprendentemente aunque hubo comentarios desagradables nadie puso en duda su "hombría" ni su físico. Para resumir June, la autora del primer artículo, hizo otro que podréis encontrar en su blog (por si no lo habéis notado lo recomiendo!). Los artículos intentaban mostrar los micromachismos a los que las mujeres nos vemos sometidas practicamente a diario. No tiene desperdicio. Pero esto no es lo que termino de empujarme a comenzar a escribir, lo que espero sea, una serie de entradas sobre mis opiniones sobre estos temas y vivencias. 

Lo que ha terminado de convencerme han sido mis ultimas salidas de fiesta y el intento, una y otra vez, de invadir mi espacio personal, intentar conversar conmigo insistentemente y/o sobarme mientras yo bailaba y disfrutaba de una noche de fiesta con amigas. Anécdotas que de forma suelta se quedarían ahí, pero que a base de repetirse insistentemente dentro de una misma noche acaban coartando, molestando y disgustandome una y otra vez.

Pero ha habido más.

Una serie de conversaciones familiares sobre:

- Lo malas que somos las mujeres.
- Lo listas y más maduras que somos las mujeres.
- Lo interesadas que somos las mujeres.
- La discriminación positiva, incluida que nuestras pruebas físicas para opositar sean diferentes.
- La gente de mi edad (26) han sido educadas exactamente igual chicos y chicas.

Las jugueterías, que reafirman que la última de las frases anteriores, es una vil e insultante mentira, aunque hay muchas más pruebas.

Todo esto junto, en grandes dosis y de seguido ha hecho que me anime a intentar ser una de las personas que saque a la luz muchas de las pequeñas sutilezas que hacen que hombres y mujeres en este país no "sean iguales". Y lo pongo entre comillas para reafirmar mi feminismo de las diferencias, somos diferentes pero merecemos los mismos derechos y oportunidades.

Y ahora que me he desahogado un pelín, voy a disfrutar de mi resto de domingo! 


Besos y, lo dicho, Felices Fiestas....

1 comentario:

Belén dijo...

No hay igualdad, pero eso ya lo sabemos, creo que lo mejor es tomarlo con humor, ¿no crees?

Besicos