Las más importantes permanecen durante (casi) toda nuestra vida junto a nosotros.
La mayoría de ellas pasan sin dejar huella, otras en cambio pueden llegar a marcar el resto de nuestras vidas.
Las hay sutiles, dejan una minúscula huella escondida

A veces una persona a la que en su momento no le dimos la menor importancia, de pronto, nos damos cuenta que pensamos en ella.
También están las que desaparecen, vuelven, se vuelven a ir, vuelven a aparecer y así continuamente a lo largo de nuestra vida. Al principio puede molestar, doler, pero luego te acostumbras. Si pasa mucho tiempo entre una aparición y otra les empiezas a echar de menos, a pensar que no las vas a volver a ver, que solo quedaran sus huellecitas, hechas de pequeñas pero importantes apariciones y supongo que un día solo son un recuerdo especial.
Por último están las que pensabas que permanecerían, a las que les distes un hueco en tu vida, confiando en que permanecerían en ella, y, de pronto, todo se desmorona, las cosas cambian y desaparecen. Esas huellas son imposibles de borrar, con el tiempo son necesarias e incluso queridas, con el tiempo….